Ritmo Corporal Partitura

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¿Cuáles son los principios básicos de las corrientes pedagógicas- musicales del S.XX?


Lo primero que debemos dejar claro es que la educación musical no pretende la educación de artistas, sino que su fin es hacer florecer en el individuo emociones y vivencias de naturaleza estética. 

Todas las técnicas y las corrientes pedagógico-musicales actuales se basan en los principios de libertad, actividad y creatividad. Estos principios sustentan sus planteamientos en el concepto de música activa, es decir, la música se aprende haciendo música, y en la globalización de los diferentes elementos constitutivos de la misma (ritmo, melodía, armonía) con el reto de las áreas del currículo. Con ello se pretende conseguir una educación integral.    

La metodología a seguir se debe fundamentar en:
  • El alumnado debe estar preparado para apreciar la belleza de la música.
  • Se deben priorizar las actividades musicales creadas por el propio alumnado.
  • Se ha de procurar aumentar la sensibilidad en todos sus aspectos.
Según (Oriol y Parra) la educación musical en los países occidentales y en general europeos, toma como puntos referenciales los siguientes principios:
  • La educación musical ha de tener un carácter progresivo, acompañando al discente a lo largo de todo su proceso educativo, teniendo siempre presente sus capacidades e intereses.
  • La educación musical ha de tener un carácter integral.
  • La educación musical no ha de revestir la forma de una disciplina sometida a una calificación estricta de los resultados a nivel individual.
  • En la metodología se atenderá en primer lugar a familiarizar al alumnado con la realidad musical y con los hechos musicales por vía experimental y participativa.
  • La educación musical impartida en las instituciones educativas debe abordar todos y cada uno de sus aspectos: canto, cultura vocal, educación del oído, educación rítmica, solfeo, historia de la música, etc.
  • Aparece una palpable preocupación porque la música trascienda el marco escolar y llegue a impregnar el ambiente de la colectividad, es decir, musicalizar la sociedad.
Si analizamos los distintos métodos, observaremos que todos poseen aspectos particulares y aspectos universales. Desde el punto de vista universal, cada método ha aportado una conquista, que lo hace aplicable a un contexto general. Podemos considerar como aspectos universales:
  • El descubrimiento del movimiento corporal como factor fundamental para el desarrollo rítmico del individuo (método Dalcroze)
  • Importancia del valor rítmico y expresivo del lenguaje hablado y su relación con el lenguaje musical (método Orff)
  • La revalorización del aspecto vocal y de la expresividad y flexibilidad rítmico-melódica (método Ward)
  • La utilización del folklore propio como punto de partida del aprendizaje musical (método Kodaly)
  • La adaptación y funcionalidad del lenguaje musical al instrumento que el niño o niña esté manejando (método Suzuki)
  • La importancia de la relajación corporal y la respiración (método Martenot)
  • La interrelación entre psicología general y evolutiva y la música (método Willems)
En otro post explicaremos más detalladamente cuáles son los aspectos particulares de cada método. 

Desde mi punto de vista hay que recordar la necesidad de restituirle a la actividad musical una de sus características fundamentales: su carácter lúdico. Es necesario también encontrar una identidad propia, los resortes metodológicos que se empleen deben considerarse auxiliares y no un fin en sí mismo, en definitiva, la mejor metodología a emplear es aprender música haciendo música.

La musicoterapia en bebés: sus beneficios.



La música es un arte y un lenguaje de expresión y comunicación que se dirige al ser humano en todas sus dimensiones, desarrollando y cultivando el espíritu, la mente y el cuerpo. A través de la música se puede educar íntegra y armónicamente al niño y niña.

La musicoterapia enriquece: 



El desarrollo físico, emocional e intelectual del bebé.


Cualquier niño o niña tiene su propia musicalidad en menor o mayor medida. Esta es una característica que se debe potenciar y desarrollar desde las edades más tempranas. La musicoterapia en bebés debe estar destinada a desarrollar en los niños y niñas todas sus posibilidades psicofisiológicas, afectivas, emocionales, de personalidad, cognitivas y sociales. Contribuyendo así en líneas generales a:


- Desarrollar la coordinación motriz con movimiento de asociación y disociación, equilibrio, marcha, etc.
- Desarrollar la discriminación auditiva aprendiendo sonidos y ruidos, recordándolos, reproduciéndolos.
- Adquirir destrezas y medios de expresión corporales, instrumentales, gráficos, melódicos.
- Desarrollar la locución y la expresión oral mediante la articulación, vocalización, control de la voz, el canto.
- Controlar la respiración y las partes del cuerpo que intervienen en la fonación y el canto.
- Dotar de vivencias musicales enriquecedoras desde el punto de vista psicológico y físico.
- Reforzar la autoestima y la personalidad mediante la autorrealización. - Elaborar pautas de conducta que faciliten la integración social.
- Liberar la energía reprimida y conseguir el equilibrio personal a través del ritmo. 
- Sensibilizar afectiva y emocionalmente a través de los valores estéticos de la música.
- Desarrollar capacidades del intelecto como la imaginación, la memoria, la atención, la comprensión, de conceptos, la concentración o la agilidad mental.


Por etapas:


De 0 a 6 meses:

  • El bebé necesita recibir toda clase de estímulos auditivos.
  • Algunos sonidos son más efectivos para llamar su atención y otros para calmarlos. Los tonos bajos tienden a relajarlos.
  • El bebé comprende el tono, ritmo e intencionalidad del que habla, conviene dirigirse a él con tonos suaves.
  • Relaciona los sonidos con el objeto que los produce. Conviene proporcionarle diferentes experiencias de estimulación (sonajero, reloj…).
  • Las audiciones serán rítmicas y no estridentes, para familiarizarlo y acceda a los códigos del lenguaje musical. Las melodías serán simples.

De 6 a 12 meses:

  • Los sonidos constituyen una fuente de información, que le permiten conocer el entorno.
  • Su capacidad para moverse (gatear o dar los primeros pasos) le llevará a la exploración del entorno (materiales, objetos y sonidos que producen las cosas). Son capaces de asociar el sonido con la fuente de emisión. Ejercita la memoria auditiva e imitan sonidos…
  • A partir de los 6 meses comienza a balbucear y le gusta escucharse, hay que reforzar esa conducta prestándoles atención, celebrando sus esfuerzos, hablándoles con cariño…
  • A medida que pasan los meses, seguirán imitando los sonidos que oyen, identificando los objetos, sonidos, palabras y elaborando ideas y conceptos. Hay que reforzar todo esto.

De 12 a 24 meses:

  • Están en condiciones de recordar, reproducir, disfrutar con la música y los sonidos familiares. Hay que estimular su memoria auditiva y familiarizarles con el contexto.
  • Son muy receptivos, hay que seleccionar la información que les llega y cuidar el volumen.
  • Deben ir relacionando experiencias rítmico- auditivas en grupo.

De 24 en adelante

  • Mostrarles diferentes instrumentos: percusión…
  • Hacer que experimenten los cambios de intensidad.
  • Realizar actividades de contraste de sonido-silencio.
  • Hacer que escenifiquen e imiten sonidos de animales (Onomatopeyas).
  • Escuchar sonidos de nuestro entorno (atmosféricos…).
  • Actividades de danza, dramatización, canto… en grupo.
  • Realizar ejercicios de discriminación de alturas…
  • Desarrollar a través del juego musical su mundo sensorial.
  • Etc.

Las canciones de cuna, y las audiciones musicales son esenciales. Para la selección de músicas, instrumentos… hay que tener en cuenta las particularidades de cada bebé. Estos objetivos se llevarán a cabo a través del juego, canciones y actividades de expresión artística, (ya que cuanto mayor y más desarrollada esté la capacidad creativa del individuo, más ricas y variadas serán sus actividades de improvisación en el futuro). No obstante, no hay que olvidar que la creatividad no es una capacidad predeterminada y preestablecida, sino que, por el contrario, es educable.

Todas las sesiones estarán organizadas y estructuradas en bloques (pues es importante señalar que a esas edades su pensamiento es sincrético, se basa exclusivamente en lo percibido y lo experimentado entre otras cosas). La estructura de las sesiones ayuda y favorece la adquisición de conceptos espacio-temporales, desarrollo y potencia la autonomía personal, autorregula los procesos emocionales…

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